Técnicas de Deshollinado tradicional

En este breve artículo vamos a explicar las técnicas de deshollinado tradicional que aún empleamos en Deshollinados Alicante.
El deshollinado tradicional implicaba una serie de pasos que variaban según el tipo de chimenea y la cantidad de hollín acumulado. Sin embargo, algunos elementos eran comunes en la mayoría de los métodos empleados por los deshollinadores del pasado.
Inspección Inicial, la primera de las técnicas de deshollinado tradicional
Antes de comenzar el proceso de deshollinado, el deshollinador tradicional realizaba una inspección minuciosa de la chimenea. Esto les permitía identificar cualquier obstrucción, grieta o daño en la estructura de la chimenea. Además, les ayudaba a decidir qué tipo de herramientas utilizar.
Uso de la Varilla y el Cepillo
La herramienta principal del deshollinador era la varilla, que podía ser ajustada en longitud para llegar a diferentes niveles del conducto. Al introducir el cepillo en el conducto, se realizaba un movimiento de arriba hacia abajo, raspando y aflojando el hollín pegado a las paredes del conducto.
Eliminación del Hollín
Una vez que el hollín se aflojaba, el deshollinador lo recogía con una pala o una bolsa. En muchos casos, el hollín se eliminaba a través de la chimenea misma, aunque en ocasiones también se empleaban aspiradoras o bombas para extraer los residuos.
Limpieza de la Boca de la Chimenea
Después de haber limpiado el conducto, los deshollinadores se aseguraban de que la boca de la chimenea estuviera libre de obstrucciones. Esto implicaba limpiar el área donde el humo sale de la casa y asegurarse de que no hubiera restos de hollín o materiales inflamables cerca.
Herramientas técnicas de Deshollinado tradicional
Las herramientas tradicionales utilizadas para el deshollinado han evolucionado a lo largo de los siglos, pero muchas de ellas han permanecido en uso debido a su efectividad. Estas herramientas son simples pero eficaces para limpiar las chimeneas de manera manual.
Cepillo de Deshollinado
Uno de los utensilios más emblemáticos del deshollinado tradicional es el cepillo de deshollinado. Este cepillo, generalmente hecho de cerdas de metal o de fibras sintéticas, se introduce en el conducto de la chimenea para eliminar el hollín y otros residuos acumulados. El cepillo se conecta a un largo cable o varilla que permite al deshollinador moverlo hacia arriba y hacia abajo a lo largo del conducto.
Cadenas o Pesas
Además del cepillo, los deshollinadores tradicionales utilizaban cadenas o pesas para limpiar las chimeneas. Estas pesas se ataban al final de las varillas y se dejaban caer por el conducto para agitar y descomponer los residuos de hollín. A veces, los deshollinadores usaban varias cadenas de distinto tamaño, dependiendo de la obstrucción a limpiar.
Aspiradoras y Bombas Manuales
En algunas zonas, sobre todo en las ciudades más antiguas, los deshollinadores empleaban bombas manuales para aspirar los residuos de hollín. Estas bombas eran operadas a mano y permitían extraer la suciedad de las chimeneas sin tener que desarmar el conducto. Este tipo de método también facilitaba la limpieza de chimeneas en lugares más difíciles de alcanzar.
Escobas de Mano
A medida que las chimeneas se hacían más sofisticadas, se emplearon escobas de mano, hechas de materiales como el alambre o el acero, para realizar una limpieza más precisa de las superficies del conducto. Estas escobas eran especialmente útiles en chimeneas pequeñas y de difícil acceso.
